La investigación del crimen ocurrido este domingo en el barrio coruñés de Os Rosales continúa con escasas certezas sobre el presunto autor, al que los agentes buscan como un varón con las manos tatuadas. Se trata, por ahora, del principal rasgo identificativo de un sospechoso que huyó tras asestar una puñalada mortal en el cuello a la víctima a plena luz del día.
El suceso tuvo lugar en torno a las 13.30 horas en las inmediaciones de la calle Manuel Azaña y la travesía de Os Rosales. El agresor, que llevaba el rostro tapado, se abalanzó sobre el hombre y le provocó una herida letal. Según los primeros datos recabados, la víctima llegó a avanzar algunos metros tras la agresión antes de desplomarse en plena vía pública, donde los servicios de emergencia no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
Sobre el presunto autor apenas han trascendido más detalles. Las primeras informaciones apuntan a que actuó en solitario y que abandonó rápidamente el lugar tras el ataque, lo que ha dificultado obtener una descripción más precisa. La referencia a los tatuajes en las manos procede de testimonios recogidos en la zona, mientras que su identidad y edad siguen sin conocerse.
Agentes de la Policía Nacional y de la Policía Científica inspeccionaron el lugar de los hechos en busca de indicios que permitan avanzar en la investigación, que permanece abierta. Entre las hipótesis que se manejan figura la posibilidad de que exista algún tipo de relación previa entre agresor y víctima, ya que algunos testimonios apuntan a que el fallecido podría haber estado implicado en una pelea en días anteriores.
Por el momento no se han producido detenciones y la búsqueda del sospechoso continúa sin resultados, en un caso en el que el perfil del presunto autor sigue siendo difuso y limitado a la descripción de un hombre encapuchado con tatuajes visibles en las manos que huyó tras el ataque.
