Galicia ha dado un salto en la financiación de programas sociales a través de la Casilla Empresa Solidaria. La comunidad superó en 2025 los 4,7 millones de euros de recaudación, un 53,6% más que en el ejercicio anterior, y se colocó como la tercera autonomía con mayor crecimiento del país, solo por detrás de Cantabria y la Comunidad Valenciana.
Detrás de ese incremento está la participación de más de 23.200 empresas gallegas, que marcaron esta opción en su Impuesto de Sociedades. El dato supone un aumento del 20% respecto a la campaña previa y eleva la participación al 23,8% del tejido empresarial gallego, una cifra que refleja una implantación cada vez mayor de esta fórmula entre las compañías de la comunidad.
El efecto práctico de esa recaudación va más allá de la estadística. Gracias a esos fondos se desarrollaron en Galicia 812 programas de interés general, gestionados por 175 entidades del Tercer Sector, con una financiación total de 34.331.785,90 euros. Los proyectos están orientados a la garantía de derechos, la lucha contra la pobreza, la exclusión social y la desigualdad, según los datos difundidos por la Plataforma del Tercer Sector.
La campaña de este año ya está en marcha. Las empresas pueden marcar la Casilla Empresa Solidaria durante el plazo de presentación del Impuesto de Sociedades, abierto del 1 al 25 de julio, en la casilla 00073 del modelo 200 y en la casilla 069 del modelo 220, dentro del apartado de fines sociales. Se trata de una decisión voluntaria y sin coste, ya que no implica pagar más ni recibir menos en la devolución.
El mecanismo permite destinar el 0,7% del impuesto a fines sociales y, además, da opción a las compañías participantes de solicitar el Sello Empresa Solidaria, una acreditación con la que pueden visibilizar su compromiso social. El mensaje que acompaña a la campaña es claro: una simple marca en la declaración puede traducirse en financiación estable para programas de apoyo a colectivos vulnerables.
El avance gallego se enmarca, además, en una tendencia al alza en el conjunto del país. A nivel estatal, la iniciativa alcanzó en 2025 un máximo histórico cercano a los 125 millones de euros, con más de 373.000 empresas participantes. Aun así, el margen de crecimiento sigue siendo amplio: si todas las empresas marcaran esta opción, la recaudación potencial en España podría llegar a 295 millones de euros, según la estimación recogida en la nota.
La Plataforma del Tercer Sector, impulsora de la inclusión de esta casilla en el Impuesto de Sociedades desde 2018, sostiene que se trata de una herramienta singular en el contexto europeo. La entidad subraya que mecanismos de este tipo no existen en sistemas tributarios de países como Alemania, Francia, Italia, Portugal, Polonia, Hungría o Eslovaquia, lo que sitúa esta fórmula como una innovación propia del modelo español de colaboración entre administraciones, empresas y sociedad civil.
En Galicia, el dato deja una fotografía nítida: crece la implicación empresarial y se amplía la capacidad de financiación de proyectos sociales. El reto, a partir de ahora, no es solo mantener la subida, sino cerrar la brecha entre las compañías que ya participan y las que todavía no marcan una casilla que, sin alterar su factura fiscal, multiplica el alcance de la acción social.
