La Xunta de Galicia ha iniciado un expediente administrativo contra el establecimiento de hostelería Casa O Ferrador, situado en la localidad de Chamín, en el municipio de Arteixo, tras la denuncia presentada por la plataforma vecinal Arteixo Futuro por la exhibición de simbología franquista y un cartel con el mensaje «Rojos abstenerse» en la entrada del local.
La tramitación del procedimiento ha sido asumida por la Axencia Turismo de Galicia, que comunicó a los denunciantes la apertura de diligencias para determinar si los hechos pueden constituir infracciones administrativas en materia de turismo u otra normativa aplicable. Según explicó el portavoz de Arteixo Futuro, Rubén Pérez, el procedimiento se encuentra en una fase inicial de investigación para comprobar si existen motivos para incoar un expediente sancionador.
La denuncia cuestiona el derecho de admisión
La denuncia fue presentada inicialmente ante la Dirección Xeral de Comercio e Consumo al considerar que el establecimiento podría estar vulnerando el derecho de admisión al exhibir un mensaje que, a juicio de la plataforma, discrimina por motivos ideológicos.
Desde el colectivo sostienen que ningún establecimiento abierto al público puede restringir el acceso de clientes en función de sus opiniones políticas y que la presencia de ese cartel, junto con la creciente exhibición de elementos franquistas, podría incumplir la normativa vigente.
Arteixo Futuro argumenta además que el caso podría encajar en la Ley de Turismo de Galicia de 2011, que contempla como infracción grave determinadas vulneraciones relacionadas con el derecho de admisión. De confirmarse esa interpretación, el propietario del local podría enfrentarse a sanciones económicas de hasta 9.000 euros, además de posibles medidas accesorias como la suspensión temporal de la actividad durante un máximo de seis meses.
Un local envuelto en la polémica
El establecimiento ya había generado controversia días atrás por exhibir en su fachada una bandera preconstitucional de grandes dimensiones, además de fotografías de Francisco Franco, objetos vinculados a la dictadura y otros elementos de exaltación del franquismo.
En declaraciones difundidas por distintos medios, el propietario defendió públicamente esa decoración, aseguró que la bandera franquista es «su bandera» y definió al dictador como «su ídolo» y «el caudillo de España».
La plataforma apela a la memoria democrática
La plataforma vecinal sostiene que la situación va más allá de la libertad de expresión y considera que la exhibición permanente de estos símbolos supone una falta de respeto hacia las víctimas de la represión franquista.
Recuerda además que Arteixo y su entorno sufrieron una intensa persecución tras el golpe militar de 1936 y defiende que mensajes como el colocado en la entrada del local pueden interpretarse como una manifestación discriminatoria incompatible con los principios constitucionales de igualdad.
Por ello, Arteixo Futuro solicita que la Administración continúe la investigación y determine si los hechos vulneran tanto la legislación turística como cualquier otra normativa que resulte de aplicación. Mientras tanto, la Axencia Turismo de Galicia continuará con las diligencias para decidir si procede la apertura formal de un expediente sancionador contra el establecimiento.
