Una gata de una colonia felina de Torneiros, en O Porriño, ha perdido un ojo tras recibir el impacto de un perdigón disparado, presuntamente, con un arma de aire comprimido. El Concello ha condenado los hechos, ha anunciado una investigación para identificar al responsable y ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para esclarecer este caso de maltrato animal.
El animal, bautizado como Paz, fue localizado por unos vecinos que buscaban a otro gato desaparecido. Al observar que presentaba una grave lesión en un ojo, alertaron a las colaboradoras de la colonia y a la Policía Local, que activó el protocolo municipal de bienestar animal.

En un primer momento, todo apuntaba a una infección severa. Sin embargo, durante la intervención veterinaria de urgencia se descubrió que la gata tenía alojado un perdigón en la cavidad ocular. A pesar de los esfuerzos del equipo veterinario, las lesiones eran irreversibles y fue necesario practicar el vaciado del ojo afectado.
El Concello do Porriño asumió el coste de la operación y ha expresado su «más enérgica condena» ante lo ocurrido. El alcalde, Alejandro Lorenzo, calificó el ataque como un acto de maltrato animal «inconcebible e imperdonable» y aseguró que se perseguirá este tipo de delitos «hasta el final».
Investigación abierta y llamamiento ciudadano
La Policía Local ya ha abierto diligencias para tratar de localizar al autor o autores del disparo. Desde el Ayuntamiento recuerdan que provocar lesiones graves o la muerte de un animal constituye un delito recogido en el Código Penal y puede acarrear penas de prisión y sanciones económicas.
Por ello, el Gobierno local solicita la colaboración de cualquier persona que pueda aportar información sobre lo sucedido en Torneiros. Las comunicaciones pueden realizarse de forma confidencial tanto a la Policía Local como al propio Concello.
Además, el Ayuntamiento aprovechó para recordar la importancia de respetar las colonias felinas del municipio, gestionadas en su mayoría mediante el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), que busca garantizar el bienestar de los animales y favorecer la convivencia.
Paz busca ahora un hogar definitivo
Tras superar la intervención, Paz se encuentra fuera de peligro y permanece acogida temporalmente en la vivienda de una voluntaria, donde continúa recuperándose y recibe los cuidados necesarios.
Debido a su carácter «muy manso y dócil», el Concello y las personas que colaboran en la gestión de las colonias consideran que lo más adecuado es que no regrese a la calle. Por ello, ya trabajan para encontrarle una familia que quiera adoptarla de forma definitiva.
Antes de formalizar la adopción, la gata será identificada con microchip y esterilizada, dentro del programa de control de colonias felinas que desarrolla el municipio.