Las camisetas de las selecciones nacionales y de los grandes clubes de fútbol, cuya demanda se dispara con la celebración del Mundial, se han convertido también en el principal objetivo de las redes de falsificación. La Guardia Civil ha intervenido en distintos municipios de la comarca de A Coruña un total de 1.053 prendas deportivas falsificadas e investiga a cuatro personas como presuntas autoras de delitos contra la propiedad industrial.
Equipaciones muy demandadas
La actuación, desarrollada en el marco de la denominada Operación MUCE, fue llevada a cabo por la Patrulla Fiscal y de Fronteras (PAFIF) de A Coruña y el Destacamento Fiscal y de Fronteras del Puerto coruñés, que detectaron un incremento de la venta ambulante y de la distribución de artículos deportivos presuntamente falsificados.
Durante las inspecciones realizadas en diferentes localidades de la provincia, los agentes localizaron más de un millar de camisetas y equipaciones deportivas que presentaban indicios de vulnerar los derechos de propiedad industrial. Entre ellas destacaba un elevado número de prendas de selecciones nacionales y de equipos participantes en competiciones internacionales de gran repercusión, cuya demanda aumenta especialmente durante eventos futbolísticos como el Mundial.
Valoradas en más de 105.000 euros
Al no poder acreditarse la procedencia ni la autenticidad de la mercancía, la Guardia Civil solicitó informes periciales a los representantes autorizados de las marcas afectadas en España. Los especialistas confirmaron posteriormente que todas las prendas intervenidas eran falsificaciones.
El valor de mercado de los artículos incautados supera los 105.300 euros y toda la mercancía quedó a disposición de la autoridad judicial. Las pesquisas permitieron determinar que buena parte de las equipaciones procedían de circuitos de distribución irregulares vinculados a importaciones sin las garantías comerciales y documentales exigidas.
Además de la investigación penal a cuatro personas por presuntos delitos contra la propiedad industrial, los agentes levantaron varias actas por posibles infracciones a la Ley de Represión del Contrabando y a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer completamente los hechos y localizar posibles nuevos canales de distribución relacionados con la mercancía intervenida.
Asimismo, recuerda que la venta de productos falsificados perjudica tanto a los consumidores como a los comerciantes y a los titulares de las marcas, además de alimentar circuitos comerciales al margen de los controles legales y fiscales.