El monte Xiabre volvió a convertirse este domingo en escenario de recuerdo y homenaje a los tres militares del Ejército del Aire que perdieron la vida hace medio siglo durante las labores de extinción de un incendio forestal. El entorno del monolito levantado en su memoria acogió un acto conmemorativo organizado por el Ejército del Aire, en colaboración con el Concello de Vilagarcía, para recordar a las víctimas del accidente ocurrido en 1976.
La ceremonia contó con la participación de mandos y efectivos del Aeródromo Militar de Santiago, representantes municipales, miembros de la Policía Local y del Servicio Municipal de Emergencias, además de familiares y amigos de los fallecidos y vecinos de Guillán.
Los homenajeados fueron el alférez José Luis Herráiz Soria, el brigada José Cachofeiro Ramón y el sargento primero José Pérez Belmonte, integrantes del Escuadrón 404 que murieron al estrellarse el hidroavión Canadair CL-215 en el que trabajaban para sofocar un fuego en Xiabre.
El acto incluyó la colocación de una corona de laurel junto al monolito, acompañada por la Banda de Guerra de la Brigada Galicia VII, que interpretó los himnos de la aviación. También participaron representantes del 43 Grupo de las Fuerzas Aéreas, del Escuadrón de Vigilancia Aérea y del Vicariato Castrense de A Coruña. Como parte del homenaje, un hidroavión del servicio de extinción de incendios forestales realizó varios vuelos rasantes sobre el lugar.
Un accidente que evitó una tragedia mayor en Guillán
Durante las intervenciones se recordó cómo se produjo el siniestro, provocado por un fallo mecánico del aparato mientras sus tripulantes combatían un incendio que amenazaba con alcanzar el núcleo de Guillán. La gravedad de la situación era especialmente significativa porque aquel mismo día se celebraban las fiestas de la parroquia.
El alcalde de Vilagarcía, Varela Paz, destacó la actuación de los tres militares, que realizaron una maniobra extrema para evitar que las consecuencias del accidente fueran todavía mayores y proteger así a la población.
El regidor subrayó que, pese al tiempo transcurrido, la localidad mantiene intacto su reconocimiento hacia los fallecidos. «El paso de estas cinco décadas no ha apagado nuestro respeto ni nuestra gratitud hacia ellos. Su memoria permanecerá para siempre en el monte Xiabre y en el pueblo de Vilagarcía de Arousa», manifestó.
Asimismo, señaló que desde aquel 1976 la historia del municipio permanece ligada tanto a las familias de los tres aviadores como al Ejército del Aire. El reconocimiento municipal se hizo extensivo también a todos los profesionales que participan en la lucha contra los incendios forestales y trabajan para proteger los montes y garantizar la seguridad de la ciudadanía.
El monolito, símbolo de memoria y agradecimiento
Por su parte, el coronel jefe del Aeródromo Militar de Santiago puso en valor el significado del monumento instalado por el antiguo Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) un año después del accidente.
Según explicó, el monolito representa mucho más que un recuerdo físico de la tragedia: constituye un símbolo de gratitud hacia los vecinos que acudieron al lugar del siniestro para intentar auxiliar a los accidentados, así como hacia el Concello y las personas que se ocupan de conservar este espacio.
El mando militar también recordó que los riesgos a los que se enfrentaban los pilotos hace medio siglo siguen presentes en la actualidad, pese a los avances tecnológicos y la mejora de los medios y las técnicas de extinción. El humo que dificulta la visibilidad, los cambios repentinos del viento, las altas temperaturas y las turbulencias, junto con la compleja orografía del terreno, continúan haciendo especialmente peligrosas estas intervenciones.
El homenaje concluyó con un mensaje dirigido a los tres militares y a sus familias, a quienes trasladó el reconocimiento del Ejército del Aire. «Vuestro sacrificio no ha sido olvidado, vuestro recuerdo sigue volando con nosotros», afirmó, antes de destacar que sus allegados conviven con su ausencia con el orgullo de saber que cumplieron su deber con honor.