El exfutbolista gallego Jota Peleteiro alejado ya de los terrenos de juego y de la imagen pública que durante años estuvo ligada a su matrimonio con la modelo Jessica Bueno, ha encontrado un nuevo rumbo personal marcado por su conversión al islam, su nueva familia y una filosofía de vida completamente diferente a la que mantenía hasta hace apenas unos años.
Tras su separación de Jessica Bueno en 2022, después de una década de relación y dos hijos en común, Peleteiro inició un proceso de cambios que acabó afectando a todos los ámbitos de su vida. Aunque durante los primeros meses mantuvo un perfil discreto, poco a poco fue dando a conocer una transformación personal que culminó con su conversión al islam a comienzos de 2024.

Según ha explicado el propio exjugador en distintas entrevistas, esta decisión fue meditada y estuvo motivada por una búsqueda espiritual que comenzó años atrás. Durante ese proceso tuvo especial influencia la amistad que mantenía desde hace tiempo con personas de fe musulmana, cuyas enseñanzas y forma de entender la vida despertaron su interés por esta religión. La nueva etapa también coincide con su relación con la modelo serbia Ajla Etemovic. La pareja contrajo matrimonio en Arabia Saudí durante el verano de 2024 y meses después dio la bienvenida a su primer hijo en común.
Además, Peleteiro ha revelado recientemente que está educando a sus hijos dentro de los valores del islam, una decisión que considera parte del legado que desea transmitir a las nuevas generaciones. El empresario defiende que su intención es ofrecerles una formación basada en el respeto, la fe y los principios que hoy guían su vida.

Esta nueva realidad también convive con el difícil conflicto que mantiene con Jessica Bueno. Ambos protagonizan una batalla judicial relacionada con la custodia y el cuidado de sus hijos, una situación que ha provocado un intercambio público de declaraciones en los últimos meses y que continúa generando atención mediática.
A pesar de la polémica, Jota Peleteiro insiste en que atraviesa uno de los momentos más felices de su vida. Lejos de los focos del fútbol profesional, el gallego de A Proba do Caramiñal, asegura haber encontrado estabilidad emocional, una nueva familia y una fe que ha cambiado por completo su manera de entender el mundo.
