La Guardia Civil ha dado por desarticulado un grupo criminal especializado en asaltos violentos a establecimientos de hostelería en la provincia de Pontevedra. La conocida como Operación Troya ha permitido identificar a cinco hombres, vecinos de Vigo y con un amplio historial delictivo, como presuntos responsables de dos robos con violencia cometidos en bares de O Rosal y Ponte Caldelas.
La investigación culminó con la detención de uno de los implicados, mientras que otros tres ya cumplen condena en prisión por delitos ajenos a esta causa. A todos ellos se les atribuyen delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia e intimidación con armas de fuego y robo de uso de vehículo.
Atracos planificados y con extrema violencia
Las pesquisas comenzaron en agosto de 2025 tras un violento asalto a un establecimiento hostelero de O Rosal. Según la investigación, cinco encapuchados irrumpieron en el local a la hora del cierre armados con pistolas y cuchillos. Allí redujeron y maniataron a la trabajadora y a su pareja antes de apoderarse de la recaudación, el dinero de las máquinas recreativas, tabaco y un vehículo de una de las víctimas, que utilizaron para escapar.
Solo dos días después, el mismo grupo volvió a actuar en un bar de Ponte Caldelas. En esta ocasión inmovilizaron al propietario con bridas y vaciaron el establecimiento siguiendo un método prácticamente idéntico al del primer golpe.
La investigación permitió cerrar el cerco
El Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Pontevedra se hizo cargo de una investigación que se prolongó durante meses bajo la dirección del Tribunal de Instancia número 3 de Tui y la Fiscalía de Área de Vigo.
El avance definitivo llegó el pasado mes de junio, cuando el análisis de diversas armas y otros objetos intervenidos en un registro domiciliario permitió relacionar de forma concluyente a los cinco sospechosos con ambos robos.
Con el cierre de la Operación Troya, la Guardia Civil considera completamente desarticulado este grupo, cuya forma de actuar había generado una notable inquietud entre los hosteleros del sur de Pontevedra por la violencia empleada en cada uno de sus asaltos.
