La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a 23 años de prisión al hombre que acabó con la vida de su padre en la vivienda que ambos compartían en el municipio coruñés de Muros, unos hechos ocurridos en abril de 2023. La sentencia se dicta conforme al veredicto emitido por el Tribunal del Jurado, que lo declaró culpable de un delito de asesinato.
Los miembros del jurado consideraron acreditado que el acusado actuó con la intención de matar a la víctima, a la que asestó numerosos y violentos golpes en la cabeza con un hacha hasta causarle la muerte.
El jurado descartó la versión ofrecida por el acusado
Según recoge la resolución, difundida por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), el magistrado presidente concluye que el procesado era plenamente consciente de sus actos, al no presentar ninguna alteración de sus capacidades intelectivas o volitivas. Asimismo, destaca que la relación entre padre e hijo era conflictiva y se encontraba seriamente deteriorada.
Durante la investigación, el acusado trató de atribuir el homicidio a la actuación de varias personas desconocidas que, según su primera versión, habrían irrumpido en la vivienda y asesinado a su padre. Sin embargo, esa hipótesis fue descartada por los investigadores tras las diligencias practicadas, una conclusión respaldada posteriormente por el Tribunal del Jurado.
Alevosía y agravante de parentesco
La sentencia considera probada la existencia de alevosía sorpresiva, al entender que la víctima no tuvo posibilidad de defenderse del ataque. Esta circunstancia fue determinante para calificar los hechos como un delito de asesinato y no de homicidio.
El magistrado fundamenta el fallo en la abundante prueba practicada durante el juicio, entre la que figuran testimonios, informes periciales y pruebas técnico-policiales, que descartan tanto la participación de terceras personas como la existencia de un forcejeo previo o una alteración psíquica grave del acusado en el momento de los hechos.
Cinco años de libertad vigilada y desheredación
Además de la pena de prisión, la resolución aprecia la agravante de parentesco y la existencia de dolo homicida. El condenado deberá cumplir cinco años de libertad vigilada una vez salga de prisión y abonar una indemnización de 80.000 euros a la madre de la víctima.
Asimismo, la Audiencia Provincial acuerda que, una vez la sentencia sea firme, el condenado quede desheredado de los bienes de su padre al concurrir una causa de indignidad para suceder prevista en el Código Civil.
