La Fundación Meniños cumple 30 años de trabajo por la infancia y la adolescencia en situación de vulnerabilidad con un proyecto audiovisual que pone el foco en las personas que han formado parte de su recorrido. Bajo el título ’30 historias. 30 años’, la entidad ha presentado este martes en el Club Cámara Noroeste de A Coruña una iniciativa que recoge las experiencias de treinta personas vinculadas a su labor en Galicia, Asturias y Castilla y León.
El proyecto reúne las voces de familias, profesionales, personas voluntarias y colaboradores para mostrar la evolución de la Fundación desde sus comienzos y el impacto que el acompañamiento puede tener en situaciones especialmente complejas. Las historias se difundirán progresivamente durante los próximos meses a través de distintas piezas audiovisuales.
La presentación contó con la participación de la directora general de Fundación Meniños, Verónica Rivadulla, y del director xeral de Familia, Infancia e Dinamización Demográfica de la Xunta, Jacobo Rey. También intervinieron dos de los protagonistas de la iniciativa: David Burgos, colaborador de la entidad, y Shahrazad, participante en su programa de Atención Perinatal.
David Burgos: de recibir apoyo a acompañar a otros jóvenes
Una de las historias recogidas en el proyecto es la de David Burgos, que conoció Fundación Meniños cuando tenía alrededor de nueve o diez años y permaneció vinculado a uno de sus programas de atención familiar hasta los quince. Ahora, convertido en colaborador de la entidad, utiliza su experiencia personal para ayudar a adolescentes que atraviesan situaciones difíciles.
El boxeo ha desempeñado un papel fundamental en su trayectoria. Burgos dirige actualmente su propio club, donde entrena a diferentes grupos y acompaña a jóvenes durante una etapa especialmente delicada de su desarrollo. A través del deporte, busca ofrecerles un espacio de confianza, diálogo y contacto con referentes que puedan ayudarles a encontrar su propio camino.
Para representar este recorrido, acudió al acto con unos guantes de boxeo, un símbolo de la actividad que le permitió ganar confianza y construir nuevas oportunidades. El colaborador destacó la ilusión que le produjo la propuesta de Fundación Meniños y definió su participación como una especie de «mundo al revés»: pasar de recibir ayuda durante su infancia a prestar apoyo a otras personas que viven experiencias similares.
Shahrazad y Lara: construir un futuro desde el acompañamiento
El testimonio de Shahrazad refleja la importancia del apoyo durante los primeros meses de la maternidad. Su llegada al programa de Atención Perinatal de Fundación Meniños se produjo en un momento de incertidumbre, en el que necesitaba encontrar su lugar y afrontar una nueva etapa junto a su hija, Lara.
El trabajo con el equipo profesional y el contacto con otras madres le permitieron ganar confianza, compartir experiencias y avanzar en la construcción de una nueva vida. Según relata, el proceso le ayudó a abrirse, descubrir nuevas capacidades y afrontar el futuro con una perspectiva diferente.
Shahrazad eligió un fular portabebés como símbolo de esta experiencia. El objeto representa el apoyo recibido y el acompañamiento que le permitió afrontar la maternidad con mayor seguridad y comenzar a proyectar un futuro junto a su hija.
Jacobo Rey destaca la importancia de la prevención
Durante el acto, Jacobo Rey puso en valor la trayectoria de la entidad y su capacidad para gestionar programas que requieren una especial sensibilidad y complejidad. El director xeral de Familia, Infancia e Dinamización Demográfica incidió, además, en la necesidad de reforzar la prevención y la colaboración entre los distintos agentes que trabajan con menores y familias.
Rey señaló que existe margen para evitar que las situaciones de riesgo leve o moderado terminen derivando en casos de desprotección que requieran la intervención del sistema de protección de menores. Para ello, defendió la implicación de los servicios sociales comunitarios, los concellos y las entidades especializadas.
El responsable autonómico comparó la protección de la infancia con un barco que necesita una estructura sólida para llegar a buen puerto. En este sentido, subrayó que resulta necesario dotar a las organizaciones de los recursos adecuados y garantizar que los profesionales y las personas implicadas en el acompañamiento también cuenten con protección y seguridad.
Asimismo, apeló a la implicación del conjunto de la sociedad para dar visibilidad a las dificultades que afrontan algunos menores y sus familias y contribuir a ofrecer respuestas adecuadas.
Treinta años de compromiso con la infancia
Por su parte, Verónica Rivadulla explicó que la iniciativa pretende mostrar la trayectoria de la organización a través de las experiencias de quienes han formado parte de ella. «Treinta años dan para muchas historias, y hemos querido que sean sus propios protagonistas quienes las cuenten», señaló la directora general, que recordó que detrás de cada testimonio hay una familia, una infancia y un equipo que ha trabajado para hacer posible el cambio.
Rivadulla también destacó el valor de las alianzas establecidas durante estas tres décadas con las administraciones públicas y las empresas, así como la necesidad de seguir sumando apoyos para desarrollar la misión de la entidad.

Fundación Meniños es una organización social dedicada a la defensa y promoción de los derechos de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. A lo largo de sus treinta años de actividad, ha impulsado programas de prevención, intervención familiar y atención terapéutica orientados a favorecer que los menores crezcan en entornos seguros, con especial atención al buen trato y a su participación en las decisiones que afectan a su futuro.
Con ’30 historias. 30 años’, la Fundación convierte su aniversario en una oportunidad para dar voz a quienes han vivido de cerca ese trabajo y mostrar cómo el acompañamiento puede contribuir a abrir nuevas posibilidades para la infancia, la adolescencia y sus familias.