Una agente de la Policía Nacional que se encontraba fuera de servicio logró rescatar el pasado 14 de agosto a una joven bañista que había sido arrastrada por la corriente en la playa de Samil, en Vigo, y que no conseguía regresar a la orilla.
La funcionaria, integrante del Grupo Operativo de Prevención de la Delincuencia, se encontraba disfrutando de su tiempo libre y jugando al vóley playa cuando escuchó gritos procedentes de la zona próxima a la desembocadura del río Lagares. Al mirar hacia el mar, observó a una mujer situada a unos 150 metros de la costa que tenía dificultades para avanzar y estaba siendo desplazada por la corriente.
La agente advirtió a las personas que se encontraban en la playa de la peligrosidad de la situación y pidió que avisaran a los servicios de Emergencias. También recomendó que nadie más se introdujese en el agua, ya que en ese punto existía una fuerte resaca debido a la coincidencia de las mareas vivas con el inicio de la bajada de la marea.
El rescate de la bañista
Ante la imposibilidad de la joven para regresar por sus propios medios, la policía decidió intervenir junto a uno de sus compañeros de juego. Ambos contaban con formación como socorristas y se adentraron en el agua para llegar hasta la bañista.
Cuando consiguieron alcanzarla, comprobaron que se encontraba muy alterada, desorientada y con dificultades incluso para mover los brazos y las piernas. Para evitar que el pánico agravase la situación, primero trataron de tranquilizarla y mantenerla a flote.
La agente y su compañero le indicaron que se colocase boca arriba y controlase la respiración, mientras le aseguraban que conseguirían llevarla hasta la orilla. Una vez que la mujer consiguió calmarse, comenzaron a remolcarla hacia la playa, manteniendo en todo momento la comunicación con ella para evitar que volviese a entrar en pánico.
Cuando llegaron al arenal, una patrulla de la Policía Local ya se encontraba en el lugar. Aunque la bañista estaba fuera de peligro, los agentes solicitaron asistencia sanitaria debido al agotamiento extremo y al estado de shock que presentaba tras el incidente.
Finalmente, la joven fue atendida por los servicios sanitarios en una zona de aparcamiento próxima a la playa de Samil.