Un médico interno residente (MIR) de primer año fue víctima de una agresión el pasado domingo mientras trabajaba en el Punto de Atención Continuada (PAC) de A Parda, en Pontevedra. El incidente se produjo pasadas las seis de la tarde, cuando el facultativo atendía a un paciente que había acudido al centro por una reacción alérgica.
Según han informado fuentes sanitarias, el usuario adoptó una actitud violenta durante la atención y empujó al profesional, además de proferir insultos y amenazas dirigidos al resto del personal del PAC.
La situación provocó la intervención inmediata de otros trabajadores del centro sanitario y de las fuerzas de seguridad. La Policía Nacional logró interceptar al presunto agresor en las inmediaciones del dispositivo asistencial, procediendo a su detención.
Condena del área sanitaria
El gerente del área sanitaria, José Flores, ha expresado su rechazo a lo ocurrido y ha subrayado que no existe justificación para las agresiones contra los profesionales sanitarios.
Flores ha considerado «incomprensible» que sea necesario recordar de manera reiterada que los trabajadores sanitarios no pueden ser objeto de agresiones, ya sean físicas o verbales. Además, ha señalado que estos profesionales tienen la consideración de autoridad a efectos legales y ha defendido que tampoco existe «moralmente ni razonablemente» ningún motivo que pueda justificar este tipo de comportamientos.
El responsable del área sanitaria ha insistido en que se actuará «de forma contundente» ante este tipo de episodios y ha asegurado que se emplearán todos los medios disponibles y las medidas que permita la legislación para perseguir estas conductas y tratar de evitar que vuelvan a producirse.
La agresión vuelve a poner el foco en la protección de los profesionales sanitarios durante el desempeño de su trabajo, especialmente en dispositivos de atención continuada, donde se atienden situaciones de urgencia y existe una elevada presión asistencial.