Las excavaciones arqueológicas que se desarrollan en el convento de Santa Clara, en Pontevedra, han sacado a la luz un hallazgo excepcional: un cerebro saponificado, considerado por los investigadores como el primer caso documentado de estas características en la península ibérica y uno de los apenas cuatro conocidos en todo el mundo.
El descubrimiento ha sido presentado este lunes por el vicepresidente de la Deputación de Pontevedra, Rafa Domínguez, junto al equipo de arqueólogos encargado de los trabajos. Los otros tres casos conocidos se localizan en Argentina, Chile e Italia, lo que sitúa el hallazgo pontevedrés entre los más singulares encontrados hasta ahora en este ámbito.
Domínguez ha destacado que las excavaciones están permitiendo obtener nuevas respuestas sobre la historia del antiguo convento, pero también plantean interrogantes que requerirán nuevas investigaciones. «Santa Clara está a ofrecer moitas respostas, pero tamén a abrir moitas preguntas», ha señalado.
Restos de monjas, dos menores y un capellán enterrado ante el altar
Los principales descubrimientos de esta última fase se han producido en el interior de la iglesia. Allí han aparecido enterramientos de religiosas, de las que apenas se han conservado los restos óseos debido a su deterioro, aunque sí han llegado hasta la actualidad algunos de sus sudarios.
También se han localizado los restos de dos menores, uno de ellos enterrado con sus zapatos. Entre todos estos hallazgos sobresale el cerebro saponificado, cuya conservación abre ahora una nueva vía de estudio para tratar de determinar las circunstancias que permitieron que este tejido llegase hasta la actualidad en un estado tan extraordinario.
Otro de los descubrimientos más llamativos es el de un capellán enterrado delante del altar, cuyo cuerpo conserva tanto los zapatos como buena parte de su indumentaria. Entre las piezas recuperadas se encuentra su casulla, un ejemplo de conservación textil especialmente relevante.
El vicepresidente provincial ha calificado este hallazgo como «algo excepcional y único», al recordar que en Galicia existen algunos precedentes de restos textiles en contextos arqueológicos, como el sudario del relicario de Santa Susana, localizado en la catedral de Santiago, o los fragmentos recuperados en el castillo de Pambre, en Lugo. Sin embargo, hasta ahora no se habían documentado piezas completas de estas características.
Más pistas sobre el antiguo claustro
Las excavaciones también han permitido seguir reconstruyendo la configuración original del convento. Los arqueólogos han continuado trabajando en la zona del claustro donde previamente se había identificado una rampa y han encontrado nuevos elementos que refuerzan la hipótesis de que el conjunto pudo contar inicialmente con tres alas.
Además, los trabajos han permitido documentar una estructura rectangular situada al sur del bosque, cuya función todavía se desconoce. Los técnicos consideran que podría tratarse de uno de los elementos constructivos más antiguos conservados dentro del recinto.
Hasta el momento, el equipo arqueológico ha recuperado más de 3.000 piezas y materiales, entre ellos restos cerámicos fechados entre finales del siglo XIV y el XIX, además de monedas, vidrios y piezas líticas.
Último mes de excavaciones antes del estudio en laboratorio
Los trabajos de campo en Santa Clara afrontan ya su último mes. La excavación, para la que la Deputación de Pontevedra ha destinado más de 400.000 euros, dará paso posteriormente a una nueva fase de investigación de cuatro meses.
Durante este periodo se realizará el procesado y análisis en laboratorio de los materiales recuperados, incluidas diferentes pruebas y dataciones mediante radiocarbono, con el objetivo de profundizar en la historia del convento y aportar nuevas claves sobre la evolución de la ciudad de Pontevedra.
El hallazgo del cerebro saponificado se suma así a una serie de descubrimientos que están convirtiendo la intervención arqueológica de Santa Clara en una de las investigaciones patrimoniales más relevantes desarrolladas en Galicia en los últimos años.