El área sanitaria de Santiago mantiene activo un dispositivo de control epidemiológico en el Hospital Provincial de Conxo tras la detección de un brote de sarna noruega, una variante especialmente contagiosa de esta enfermedad cutánea provocada por un ácaro.
El foco se habría originado a partir del ingreso de un paciente que llegó al centro por otra patología y que ya era portador de la infección, aunque todavía no había desarrollado síntomas visibles en el momento de su hospitalización. Esa circunstancia, unida al periodo de incubación de la enfermedad, habría facilitado la transmisión dentro de una de las plantas del complejo hospitalario.
Un paciente y veinte sanitarios afectados
Las autoridades sanitarias han confirmado que una veintena de profesionales del centro presentan síntomas compatibles con la infección, todos ellos del mismo entorno asistencial. Afortunadamente, ningún paciente ingresado habría desarrollado signos de la enfermedad, según las primeras evaluaciones.
Desde el momento en que se detectó la situación, se puso en marcha el protocolo habitual de control de infecciones, con rastreo de contactos estrechos, seguimiento clínico de los posibles casos y administración de tratamiento tanto a afectados como a personas expuestas. El brote se considera actualmente bajo vigilancia, aunque controlado.
Las medidas adoptadas en el centro incluyen el aislamiento de los casos confirmados cuando es necesario, la desinfección reforzada de habitaciones y materiales textiles, así como la revisión de los protocolos de higiene y prevención entre el personal sanitario. Además, se han mantenido sesiones informativas con los trabajadores para aclarar dudas sobre el manejo de la situación.
La sarna noruega, la patología más agresiva
La sarna noruega, también conocida como sarna costrosa, es una forma más agresiva de esta patología parasitaria que se transmite principalmente por contacto directo prolongado piel con piel. A diferencia de otros procesos infecciosos, puede permanecer en fase silenciosa durante un tiempo, lo que complica su detección temprana en entornos hospitalarios.
Las autoridades sanitarias insisten en que se trata de una infección tratable y de evolución favorable con el tratamiento adecuado, que combina medicación tópica y oral, aunque remarcan la importancia de actuar con rapidez para evitar nuevos contagios en un entorno especialmente sensible como el hospitalario.
Brote en una residencia de mayores
La Consellería de Sanidade ha informado, además, de la detección de otro brote de sarna en Galicia, esta vez localizado en una residencia de mayores del municipio de Oleiros. El primer caso se identificó el pasado 9 de abril, cuando comenzaron a aparecer síntomas compatibles con la enfermedad en uno de los residentes. Desde entonces, la situación ha evolucionado hasta afectar a un total de doce personas, de las cuales nueve son usuarios del centro y tres pertenecen a la plantilla de trabajadores.
El centro comunicó oficialmente la incidencia a las autoridades sanitarias el 14 de abril, momento en el que se activó el protocolo de actuación establecido para este tipo de casos. A partir de entonces, Sanidad puso en marcha las medidas preventivas correspondientes.
Entre las actuaciones adoptadas se incluye la administración de tratamiento preventivo a todos los residentes y profesionales que han estado en contacto con las personas afectadas, especialmente en las plantas donde se han detectado casos activos, con el objetivo de frenar la propagación del brote.


