El BNG de A Coruña ha dado por rotos los acuerdos que mantenía con el Gobierno local del PSOE, incluido el pacto que permitió la investidura de Inés Rey como alcaldesa y el acuerdo relativo a los presupuestos municipales de 2026. La decisión abre una nueva etapa política en María Pita, donde el Ejecutivo socialista queda sin el respaldo preferente de los cuatro concejales nacionalistas.
La portavoz municipal del Bloque y candidata a la Alcaldía, Avia Veira, justificó la ruptura por los «incumplimientos sistemáticos» del Gobierno local y acusó a la regidora de dirigir el Ayuntamiento como si dispusiese de mayoría absoluta, pese a gobernar claramente en minoría.
«Xa non aturamos máis incumprimentos por parte dun Goberno Local esgotado e cunha situación interna, de falta de cohesión, insostíbel», afirmó Veira, quien sostuvo que las consecuencias de esa falta de gestión las están pagando los vecinos de la ciudad.
Inés Rey acusa al BNG de colocarse junto al PP
La respuesta de la alcaldesa no tardó en llegar. Inés Rey reprochó a los nacionalistas que hayan decidido romper los acuerdos a menos de un año de las elecciones municipales de mayo de 2027 y consideró que el Bloque ha optado por situarse «al lado del Partido Popular», dentro de la oposición.
«Si es lo que ellos quieren ofrecerle a los ciudadanos de A Coruña y a la ciudad, sentarse con la derecha a votar todo en contra», manifestó la alcaldesa, que defendió que su equipo continuará gobernando y ejecutando las cuentas municipales ya aprobadas.
Rey aseguró que el Gobierno local seguirá «trabajando», ejecutando los presupuestos y desarrollando las mejoras previstas. «Quien quiera ponerse fuera del tablero será una cuestión que expliquen ellos», añadió la regidora socialista.
La ruptura no implica, sin embargo, que el BNG vaya a votar de forma automática contra todas las iniciativas del Ejecutivo. Veira señaló que su grupo seguirá presentando propuestas y apoyará aquellas medidas que considere positivas para la ciudad, aunque se siente desde ahora «absolutamente liberado» de cualquier compromiso previo con el PSOE.
«A Inés Rey fáltalle talante e humildade»
Durante su comparecencia, Avia Veira elevó el tono contra la alcaldesa. La dirigente nacionalista afirmó que a Inés Rey le faltan «talante» y «humildad» y sostuvo que el Gobierno municipal no escucha las demandas de la ciudadanía.
«A alcaldesa está cos ollos e ouvidos tapados. Non escoitan a cidade. Non coñecen a cidade que pisan», denunció Veira, que atribuyó la «parálisis progresiva» de A Coruña a la concentración del poder municipal en torno a la figura de la alcaldesa.
El BNG considera que los acuerdos políticos se firmaron para ser materializados y no para ser incumplidos. Veira recordó que su formación facilitó las investiduras socialistas de 2019 y 2023 y alcanzó acuerdos presupuestarios en 2024 y 2026, pero concluyó que el Ejecutivo local no ha respetado los compromisos adquiridos.
Movilidad, vivienda y servicios públicos
Los nacionalistas presentaron una extensa relación de asuntos que, a su juicio, explican la ruptura. Entre ellos se encuentran la falta de avances en movilidad, vivienda, política social, cultura, deportes, educación, participación ciudadana y medio ambiente.
En materia de movilidad, el BNG reprocha al Gobierno municipal que no haya licitado el nuevo contrato del transporte urbano ni aprobado un nuevo plan de movilidad. También denuncia la falta de avances en el carril bus, la reordenación de las líneas, la frecuencia de los autobuses, la red ciclista y la recuperación de los aparcamientos públicos.
En vivienda, Veira censuró que el Ayuntamiento no haya reparado alrededor de 40 viviendas municipales para destinarlas al alquiler, pese a las dificultades habitacionales y los desahucios registrados en la ciudad. También criticó la ausencia de un plan de accesibilidad universal y de un plan de inclusión social.
El Bloque también mencionó las deficiencias en los mercados municipales, el abandono del comercio local, la precariedad del programa de ocio municipal, la falta de dirección en equipamientos como el Ágora y el Teatro Colón y los problemas de mantenimiento en los colegios públicos.
El PSOE queda todavía más condicionado en María Pita
La ruptura agrava la debilidad parlamentaria del Gobierno de Inés Rey. El PSOE cuenta con 11 concejales, frente a los 12 del Partido Popular y los cuatro del BNG, por lo que necesitará buscar apoyos iniciativa por iniciativa para sacar adelante las decisiones que deban pasar por el pleno municipal.
El BNG asegura que la decisión no supone incorporarse a un bloque permanente con el PP, sino recuperar su autonomía política ante lo que considera una sucesión de compromisos incumplidos. El Gobierno socialista, por el contrario, interpreta el movimiento como una decisión electoralista adoptada a diez meses de los comicios municipales.
La ruptura deja así prácticamente liquidada la relación preferente que PSOE y BNG mantuvieron durante el mandato. Aunque los nacionalistas no cierran la puerta a respaldar propuestas concretas, el Ejecutivo de Inés Rey deberá afrontar el último tramo antes de las elecciones sin un socio estable y con una oposición que ya suma mayoría en María Pita.

